Tú solo recuerdas el pasado, y ese es tu gran problema, porque al centrarte en el pasado, lo conviertes en un eterno presente para ti. Como siempre lo llevas encima, tienes amargura, enojo, dejas de avanzar, y todo porque vives lamiendo la herida del pasado.
Es un mal hábito pensar solo en aquellos acontecimientos dolorosos, de fracasos, humillaciones y derrotas. El pasado puede ser en tu mente “un bucle” que repites constantemente, y cuando termina, en realidad inicia. Después, vuelve a iniciar, y reinicia. Total, nunca dejas de pensar en lo de atrás, en eso que te convirtió en lo que eres hoy. Elimina el bucle del pasado que te atormenta.
Mira, te propongo dos formas de eliminar esa carga: primero, sé resiliente. Piensa en los beneficios que puedes sacar de esas tristezas que acontecieron en tu vida. Que los golpes te hagan más fuertes, y no los dejes mantener tu espíritu quebrantado. Saca provecho de eso que te ocurrió. Que lo que destruye a otros, a ti te haga fuerte, invencible. Que eso te lleve a las alturas. Hasta el mandril Rafiki, de “El Rey León”, lo dijo: “Oh, sí… el pasado puede doler, pero tal como yo lo veo, puedes huir de él, o aprender…” Es mejor aprender, porque huir del pasado hace que él siempre te persiga.
Y número dos, PONTE A RECORDAR EL FUTURO… – ¿Cómo que recordar el futuro? Se recuerda lo que ya pasó, no lo que aún no acontece – me dices. Pero no tienes razón. Es verdad que el concepto “recuerdo” está asociado a la memoria de cosas pasadas, pero también, el recuerdo es una función del cerebro que puede usar a tu favor. – ¿cómo así? – replicas. Bueno, recordar el futuro es VISUALIZARTE EN ÉL FUTURO. Tomas tiempo para ver lo que serás, construyes una escena en tu mente donde tú eres el protagonista, entras en la escena e interactúas con lo que quieres ser. Por ejemplo, te ves en tu negocio o profesión, estás interactuando con las personas, sientes la emoción de cómo será ese momento, la alegría que te produce. Puede ser un viaje, una relación, te ves realizando una acción específica y vives en tu mente esa escena, donde te repito, tú eres el protagonista. Esa escena de lo que quieres lograr, sí debes convertirla en un bucle, pensar tanto en ello, que se vuelva una convicción para ti. ¡Eso es recordar el futuro!
Recuerda el futuro en 3D. En 2008 visité a mi cuñada en Orlando, Florida. Ella fue muy amable conmigo, y para hacerme sentir bien, me invitó a Disney. Nos tomamos fotos, subimos a varios juegos, entramos a la casa embrujada, que me aburrió por cierto, subí por primera vez a la montaña rusa con toda la adrenalina que eso representaba. En fin, paseamos de cabo a rabo por aquel lugar. Pero lo que nunca he podido olvidar fue cuando entramos al cine en ese lugar. En la puerta de entrada un muchacho repartía unas gafas oscuras que debíamos colocarnos para ver la película y que todos los efectos nos hicieran vivir la experiencia. ¡Eso fue fantástico! Era una película del gracioso Pato Donald, en una aventura acuática, con peces y muchos personajes.
Cuando Donald entró en acción, a mí me parecía verlo allí mismo en el escenario. Mis ojos podían observar las formas redondeadas de los personajes como si estuviera con ellos allí. Las imágenes no eran planas, como las películas en dos planos. No. Aquello me sumergió en las escenas con todos los personajes de la película. En una escena, Donald nada hacia el frente, y pude sentir que venía hacia mí, que incluso, hice el gesto de intentar tocarlo, agarrarlo. De repente, en un pleito, Donald sacude la pata y salpica de agua, jajaja, y real, nos mojaron, porque en las butacas había unas pequeñas mangueras, que justo en ese momento, mojaban a los espectadores. Fue divertido hacernos sentir que estábamos en la película.
Así debemos recordar el futuro, sintiéndolo, viéndonos alcanzar nuestras metas, abrazando nuestros objetivos ya consumados. Entremos con los ojos de la fe en lo que ya somos en el futuro, porque piense, si estamos determinados a alcanzar o lograr algo, eso que queremos ser ya existe, pero hemos sido traídos al inicio del camino para disfrutar el recorrido hacia ello.
Abandone el bucle del pasado, ¡recuerde el futuro!
Cordialmente: Bruno Valle G.
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